Historia de nuestro logo

En 1984, un reconocido pintor e intelectual guatemalteco, que como muchos de su talla, tuvo que salir al exilio, aceptó de manera generosa y solidaria, aportar en la identificación de una Agencia de Noticias que se atrevió a desafiar el silencio.

En muchas reuniones sus integrantes había conocido numerosas propuestas: torres de transmisión, señales, símbolos de la comunicación, mapas del país, señalización, regiones y otros muchos más que no satisfacían las inquietudes de los miembros del equipo.

El artista recogió de manera magistral, la idea de lo que Cerigua pretendía hacer para colaborar a escribir la otra historia de un país que era referente sólo como destino turístico, más no cómo un lugar de lucha por la conquista de su identidad y su futuro.

El primer referente: el eslabón histórico de la cultura maya. El segundo; la capacidad del pintor de escudriñar en los códices; finalmente, la transmisión de la idea hecha símbolo: UNA BOCA ABIERTA, UN OIDO Y UN OJO ABIERTO.

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La palabra, el sonido y la luz del sendero que nos conducirá, vía la comunicación, en un futuro cercano, a mejorar la calidad de vida, la condición de ciudadano y ciudadana, el pleno ejercicio de los derechos a la convivencia democrática cotidiana y a la igualdad de oportunidades.

Sea este un reconocimiento y una exaltación a ese connotado artista e intelectual guatemalteco que nos brindó una parte de su conocimiento y de su arte.

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Roberto Cabrera, foto de Siglo Veintiuno.

El homenaje que el Salón Nacional del Grabado prepara para Roberto Cabrera, en el marco de una exposición especial, coincidió con el medio siglo de trayectoria del artista cofundador del grupo “Vértebra”, que representó un movimiento de los años 60 del siglo pasado e influyó de manera determinante en la plástica contemporánea de Guatemala.

Según la agenda prevista, el segundo Salón Nacional del Grabado se abrirá el próximo 6 de febrero, mientras que un día antes se premiará las mejores obras del certamen, que tuvo su primera edición en el 2005.

En esta oportunidad, el evento bianual festejará los logros de Cabrera, quien ejecuta un proyecto que involucró a jóvenes artistas de San Juan Comalapa, municipio de Chimaltenango, y Santiago Atitlán, de Sololá, quienes tienen planificado exponer en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, publicó Siglo Veintiuno.

Desde el 5 de febrero, hasta el 19 de marzo, será posible apreciar cerca de 40 obras de quien también se ha desempeñado como catedrático universitario e investigador social y antropológico.

Las realizaciones de Cabrera abarcan, además del grabado, la pintura e instalaciones, el ejercicio de la docencia universitaria y la investigación del arte y la cultura del altiplano guatemalteco.

Los críticos coinciden en que varias de sus obras y publicaciones fueron inspiradas en el paisaje y la situación en la región occidental de Guatemala; algunos citan entre estos casos los referentes a las variaciones de un personaje llamado Simón, Maximón, el Popol Vuh, Dioses del Chilam Balam, refugiados y conflicto armado interno.

Finalmente, la publicación sobre la trayectoria y proyectos de Cabrera destacó que el artista guatemalteco sabe que el impulso para traspasar las reglas de una época ha sido clave en las cinco décadas de su carrera.

La generación del homenajeado dejó atrás los movimientos artísticos de finales del siglo 19 para incorporarse a los planteamientos de las llamadas segundas vanguardias, que se desarrollaron con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, mientras que a Cabrera le tocó comprender las actuales expresiones artísticas de la juventud, entre éstas el performance y las instalaciones.

La dirección de Cerigua celebra el homenaje a Roberto Cabrera, quien también es autor del logo que identifica a esta agencia de noticias; en 1984, el artista recogió de manera magistral, la idea de lo que Cerigua pretendía hacer para colaborar a escribir la otra historia de un país que era referente sólo como destino turístico, más no cómo un lugar de lucha por la conquista de su identidad y su futuro.

El primer referente: el eslabón histórico de la cultura maya. El segundo; la capacidad del pintor de escudriñar en los códices; finalmente, la transmisión de la idea hecha símbolo: UNA BOCA ABIERTA, UN OIDO Y UN OJO ABIERTO; la palabra, el sonido y la luz del sendero que nos conducirá, vía la comunicación, en un futuro cercano, a mejorar la calidad de vida, la condición de ciudadano y ciudadana, el pleno ejercicio de los derechos a la convivencia democrática cotidiana y a la igualdad de oportunidades.

¡ Gracias ROBERTO CABRERA!.

Por: Ileana Alamilla

Noticias sobre fechas y eventos especiales
17 Oct
Reporte noticioso centroamericano de la Red Voces Nuestras en la que CERIGUA participa.